|
Las oportunidades perdidas
Gobierno Electrónico
(Ester Kaufman - 22/07/2002) El 10 de
abril se hizo pública la noticia de que el municipio de
Fernández (Santiago del Estero) había recibido una demanda
excesiva de escobas y especias. Provenía de varios países,
entre ellos Canadá y Arabia Saudita. ¿Qué había ocurrido?
La municipalidad de Fernández y el INTA decidieron crearon un
sitio web para promocionar el potencial agroindustrial de la
zona, pero sin generar estrategias previas de escalas
productivas ni elaboración precisa de precios por producto.
Tal vez no creyeron demasiado en Internet e Internet se tomó
la revancha. Todavía deben estar lamentando la oportunidad
pérdida cuando lo que impera, precisamente, es la escasez de
oportunidades. Sin embargo, no andaban mal encaminados. La
época en que el desarrollo económico argentino podía basarse
en la exportación agropecuaria y una industria ligada
exclusivamente al mercado interno terminó hace tiempo. Desde
entonces los argentinos no hemos encontrado formas
alternativas que orienten el desarrollo ni lugares de
inserción en el mundo. Lo único que crece es el endeudamiento
irresponsable. Las consecuencias son conocidas: falta de
inversión productiva, desocupación rayana en la desesperanza y
un futuro a merced de los acreedores. Podemos calificar
nuestra realidad como catastrófica, pero en modo alguno decir
que escapa a las consecuencias negativas que la globalización
provoca en el planeta. Las soluciones existen y hay que
buscarlas rápido. Muchos gobiernos apostaron a hacer un uso
activo y fructífero de las TICs (tecnologías de la información
y la comunicación) para implementar políticas de inserción en
el mercado mundial, un camino que el municipio de Fernández
empieza a transitar. Esto beneficia particularmente a las
pequeñas y medianas empresas, que poseen menor capacidad
autónoma. Resultado de la utilización de estas tecnologías
son los llamados “gobiernos electrónicos”, desarrollados tanto
a nivel nacional como local. Uno de sus instrumentos básicos
son los portales donde se puede acceder a servicios de
información, comunicación y transacción on line a través de
una sola entrada. Estos servicios también son privados e
involucran mecánicas de comercio electrónico como, por
ejemplo, el intentado a través de la web en cuestión (“Centro
de Información, Gestión y Agronegocios”) ¿Qué significa “un
uso activo y fructífero de las TICs para implementar políticas
de inserción en el mercado mundial”? En principio, ser parte
de una red de administraciones públicas y sectores productivos
con un portal nacional de acceso (acceso posible de realizar
desde cualquier punto de la red, por ejemplo, desde los
portales municipales). Veamos un ejemplo de buen uso desde la
entrada a Canadá: el portal principal (http://canada.gc.ca ) y
“Conectando a los canadienses al mundo” (www.connect.gc.ca )
En el ámbito de lo específicamente económico encontraremos
sofisticadas soluciones financieras y ayuda a los exportadores
para competir en más de 200 países, hasta los más riesgosos,
amén del asesoramiento a los compradores externos
(https://direct.edc-see.ca/prodserv o www.infoexport.gc.ca )
Estos sitios dan soluciones y son fundamentalmente
interactivos. Mediante una batería de preguntas definen el
perfil del usuario (capacidad económica, viabilidad de sus
proyectos, etc.). Luego lo guían para que encuentre la
información que busca, en varios idiomas. Ayudan a decidir si
una exportación es viable o no, asisten al consultante,
seleccionan el mercado, le desarrollan un plan de exportación
y le determinan el precio conveniente del producto o servicio,
lo que es clave para el éxito del negocio ya que se deben
incluir todos los costos y riesgos. De surgir una oportunidad
específica que supera la capacidad de producción del
consultante, buscan soluciones cooperativas con otras empresas
y organismos financieros. Vale aclarar que estos son servicios
on line y se ofrecen en forma gratuita.. Si hacemos el
ejercicio de trasladar el escenario de la venta de escobas y
especies de Fernández a cualquier municipio canadiense, el
negocio estaría hecho internamente y con el resto de los
países compradores. Para comprender por qué algunos países
han invertido tantos esfuerzos en el desarrollo de estos
sistemas de información es indispensable reconocer su supuesto
básico: la buena administración pública se debe apoyar en una
activa política que asegure la articulación de sus sectores
productivos con el mundo y los más variados flujos de
información, de fácil acceso para todo tipo de usuario. Las
inversiones se deciden cuando existe información de acceso
rápido que hacen previsibles sus resultados. Para ello los
gobiernos deben proveer datos para calcular costos, riesgos,
beneficios esperados y componer estrategias de precios. De
otro modo, el riesgo es demasiado alto. En una consulta
realizadas a empresas por la Unión Europea (Libro Verde “La
información en el sector público y en la sociedad de la
información” Info 2000), el 66% planteó la necesidad de
conocer con precisión los procedimientos administrativos y el
25% piensa que la falta de información administrativa es el
obstáculo principal a sus actividades económicas. También
solicitan que los gobiernos generen información no
administrativa como la estadística, financiera, geográfica, de
transporte, etc. Todas ellas cumplen un rol clave en los
negocios y en los procesos de decisión, sobre todo para que
las PyMEs puedan, a bajo costo, competir en el mercado
mundial, generando trabajo y prosperidad en sus territorios
(lo que es más propio de ellas que de grandes empresas
transnacionales)
Nuestro país y muchos de sus
municipios poseen la tecnología para organizar buenas redes y
portales, pero faltan políticas para producir información y
servicios adecuados, basadas en un rol gubernamental proactivo
de vinculación tanto interna como internacional y en el
aprovechamiento máximo de las sinergias que habilitan las
TICs. ¿Qué hubiera pasado, de existir realmente una red en
Internet, si tanto gobiernos, instituciones financieras como
sectores interesados en la exportación de escobas y especias
se hubieran conectado para responder colaborativamente a la
demanda? ¿Habrían logrado satisfacerla en toda su dimensión?
¿Hubieran llegado a componer el precio justo? La respuesta
la tendremos luego de pensar en todos los componentes
necesarios que tanto información como servicios electrónicos
deben contener para garantizar empresas exitosas: de escobas,
de especias o de lo fuere vital
comerciar.
Coordinadora del Proyecto de Gobierno
Electrónico FLACSO.
Argentina ester_kaufman@ciudad.com.ar egov@flacso.org.ar
Fuente:
|