El gobierno electrónico
como eje de las transformaciones del Estado
Ester Kaufman es abogada
(UBA), Master en Ciencias Sociales y Coordinadora del Proyecto de
Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información FLACSO Argentina.
Integra el Grupo Promotor, de Interoperabilidad y el Grupo de
Gestión del Conocimiento del “Foro Transversal de Responsables
Informáticos” y es co autora de “América Latina Puntogov Casos y Tendencias en Gobierno
Electrónico”, junto a Rodrigo Araya Dujisin (editor),
Susana Finquelievich, Mila Gascó, Ester Kaufman, Claudio Orrego Larraín, Ana María Raad, Katherine Reilly, Raúl Pacheco
Vega y Francisco J. Proenza.
El libro,
publicado recientemente en Santiago de Chile por
la Agencia Interamericana para la Cooperación y el Desarrollo de la
OEA (AICD/OEA) y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de
Chile (FLACSO-Chile), ofrece
una fotografía de los procesos de modernización de la gestión
pública en América Latina y reflexiona sobre las transformaciones
que plantea la incorporación de las Tecnologías de la Información y
Comunicación (TICs) en el
Estado.
El volumen incluye
trabajos que revisan los procesos que se están llevando a cabo en
Argentina, Bolivia, Costa Rica, Chile, México, Paraguay, Perú,
República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Presenta interesantes definiciones y recapacita
acerca del rol de las TICs en los procesos de reformulación del
Estado y la brecha digital en una Latinoamérica en la que muchas
veces se confunde la compra de tecnología e insumos digitales con el
gobierno electrónico.
-Ester, el e-gov es definido como “fines públicos por medios
digitales” (los fines son la meta y los medios la herramienta), sin
embargo por lo general, en los ámbitos gubernamentales el enfoque
fue puesto solamente en los medios (compra de insumos) ¿Cómo se
revierte esta concepción?
Es la pregunta del
millón porque tiene que ver cómo se termina con la corrupción en los
gobiernos de América Latina. Y también cómo los políticos aceptan la
transparencia en sus actos de gobierno. Las TICs permiten que circule la información y que
esta pueda ser transformada en conocimiento por todo el sistema, en
este caso, gubernamental. De este modo puede cumplirse mejor el
objetivo de los fines públicos. Las oposiciones a esta circulación y
utilización las conocemos todos. Tenemos que cambiar nuestra
dirigencia o que ella se cambie a si misma (objetivo difícil)
También tenemos que preparar a nuestros funcionarios técnicos para
ser servidores públicos y no servirse de lo
público.
-El e- gov es considerado una “cuestión de
informáticos” y no como una profunda reconversión de las políticas
públicas. En la Argentina de hoy, crees posible un cambio en este
sentido?
La tecnología, bien
usada, es un potenciador de interacciones
y, también, una excelente excusa para la reformulación de la
arquitectura entre lo público y lo privado, una oportunidad para generar
interacción en lo virtual y, aprovechando la falta de acceso
universal, habilitar, en base a modelos participativos virtuales,
mundos paralelos reales también interactivos.
¿Cómo se construyen
estos mundos? En principio, rebobinando los hilos ya desplegados,
donde los informáticos y las empresas de TICs han quedado como los reyes de estos temas.
Se los necesita, pero sólo
como una herramienta más.
Los fenómenos de
confluencia Sociedad, Gobierno y TICs
necesitan, con urgencia, una ocupación de territorio por parte de
las Ciencias Sociales. No es posible siquiera
empezar desarrollos semejantes sin la realización de un trabajo con
la comunidad (local para el caso) que permita la segmentación y la
búsqueda de entidades representativas para la participación primero
y para la asociación después.
Estas tareas requieren
del auxilio de equipos académicos que apunten a la planeación
participativa; a la elaboración de metodologías de diseño,
implementación, evaluación y monitoreo de procesos y resultados; a
la recopilación de información tanto cuantitativa como cualitativa,
a la observación documental, al desarrollo de talleres de discusión
entre la comunidad y el gobierno, etc.
Utilizando como metáfora
la realización de un concierto: a los informáticos (y a las empresas
del sector) les cabe la función de fabricar los instrumentos y
mantenerlos en buen uso; pero los músicos de la orquesta son otros y
la partitura tiene también otra procedencia. El tipo de concierto,
desde esta concepción, debe ser producto de políticas públicas convocantes; la partitura, efecto de la
actividad de modelos asociativos entre los distintos sectores del
gobierno y de la sociedad. El concierto lo ejecutan todos, por si
mismos o por las obras que crean.
- En realidades como las
nuestras con escasa o nula conectividad y alfabetización digital,
¿Es posible pasar de un ciudadano que es un mero “usuario” de
tecnología a un ciudadano productor?
Yo creo que sí, y como
muestra está la experiencia de la Isla de Miel en el Estado de
Paraná, en Brasil. Allí existe una sociedad del estado denominada CELEPAR que se encarga de la instalación y
provisión de software y hardware, del desarrollo de software
apropiados para organismos específicos, de la estructuración de
redes intra agencias públicas, inter gobiernos y con la comunidad y de la
provisión de soporte técnico. Pero no sólo eso: también ejecuta
políticas de inclusión digital mediante la administración de los telecentros del Estado de
Paraná. Por tanto, cumple funciones informáticas, organizativas
y sociales ligadas a las TICs. Para mi
asombro, en todos los estados de Brasil se repiten modelos
similares. En el caso de la Isla de MEl,
por ejemplo, esta política dio como resultado la profusión de sitios
web (cada posada cuenta con uno) que les ha permitido
la internacionalización de su oferta turística con la consiguiente
visita de europeos, israelíes y argentinos. La mayoría de sus
habitantes posee un teléfono celular que maneja para desarrollar su
propio trabajo, como en el caso de los barqueros, que también
reciben por e-mail las reservas para sus paseos. El uso cotidiano de
las TIC supone una alta alfabetización digital en la población, que
utiliza Internet para sus negocios, consultar sus cuentas bancarias
y acceder a los servicios de gobierno. Tales prácticas crean una
conciencia inusual sobre los beneficios del gobierno electrónico y
de la inclusión digital ya que las TICs
han resuelto el aislamiento que marca su geografía y están logrando
un desarrollo económico dando visibilidad global a sus servicios.
Cada una de las zonas portuarias cuenta con un telecentro organizado por la comunidad y con
computadoras obtenidas por diversas vías no oficiales. CELEPAR ayuda
a la administración hasta que el propio núcleo genera una propuesta
autosustentable. Además paga dos empleados
de medio tiempo para la atención de cada telecentro. Estos empleados son miembros de la
comunidad que han desarrollado una capacitación mínima en
informática y que están en condiciones de transferirla. Con su
asistencia, organizan cursos de Código Abierto e Internet, por los
que se emiten certificados que detentan los logos y firmas de CELEPAR, Software Libre Paraná
y del Gobierno de Paraná. En definitiva, han cambiado una realidad
de aislamiento y ha habido una apropiación comunitaria de las TIC en
beneficio del desarrollo de la región.
- ¿En base a estas
experiencias, qué perspectivas crees que tiene el e- gov en América Latina y Argentina en
particular?
No sé cuáles son.
Los
análisis usuales de experiencias de gobierno electrónico se dedican
a destacar algunos servicios que se ofrecen a través de portales:
guía de trámites (con o sin posibilidades de realizar operaciones
transaccionales), compras en línea, directorios de organismos y
funcionarios, información básica para el ciudadano, ventanillas
empresariales y pocas cosas más. En América Latina también se
destacan acciones ligadas a políticas de transparencia generalmente
vinculadas con el e procurement y la
posibilidad de hacer denuncias. Pero estos son sólo los pasos
iniciales, que pueden consistir en sí mismos desarrollos
interesantes pero que pueden no implicar cambios significativos en
el modo en que las distintas áreas se relacionan entre sí, como se
van integrando, como incluyen sectores no públicos en esa
integración (en la línea de lo que la OECD reconoce como “Citizens as partners”)
y mucho menos cómo se desarrollan e implementan softwares cada vez más pertinentes para el grado
de integración y profundización del proceso de incorporación de las
TICs a los gobiernos.
La
introducción de equipos y programas informáticos, para no significar
un sub uso de la tecnología, debe verse
siempre acompañada por el re examen de las estructuras y las
prácticas organizativas a fin de garantizar que la innovación se
convierta en un proceso integrado que incluya componentes
tecnológicos, organizativos y sociales. Esto es, pasar de
estructuras jerárquicas
a morfologías tipo red adoptando los modelos que marca la Sociedad
de la Información.
Esto
es lo que me parece difícil en América Latina y casi imposible en la
Argentina porque no existen serias intenciones políticas de encarar
una reforma del Estado que permita la inclusión de las TICs y la gestión del conocimiento con la ayuda
de ellas.
Los
interesados pueden bajar el texto del libro en http://hasp.axesnet.com/contenido/documentos/América%20Latina%20Puntogob%20final.pdf